sábado, 4 de mayo de 2013

JULIO ARRASTIA UN VASCO-ARGENTINO EN ANTIOQUIA



Julio Arrastia en Argentina
A mediados del siglo XX llegó a Antioquia el ciclista, entrenador y comentarista deportivo llamado Julio Arrastia Bricca, quien había nacido en Argentina en 1918 y era descendiente de una antigua familia de inmigrantes vascos que arribaron en oleada a aquel país, entre mediados del siglo XIX y principios del siglo XX.
Julio se identificaba con el pueblo del Pirineo de donde era originario su apellido, no tenía reparo en afirmar que era vasco, razón por la cual en Antioquia recibió precisamente el apodo de “El Vasco”, junto a sus dos más conocidos “La Biblia del Ciclismo”, por sus conocimientos en esta materia y “El viejo Macanudo”, debido al coraje mostrado en las competiciones y en su vida.
Cuando Julio inmigró a esta parte de América lo hizo en mayo 28 de 1951, vino acompañado por su colega argentino Roberto Serafín Guerrero, ambos contratados como entrenadores de ciclismo en Antioquia, tierra que hoy en día da muy buenos ciclistas; por ejemplo en este año los antioqueños tuvieron una destacada participación en la Vuelta al País Vasco haciendo el primero y segundo en la tercera etapa –Sergio Luis Henao y Carlos Alberto Betancur–, pero en especial quien se coronó como campeón fue Nairo Quintana, sin dejar a un lado a Rigoberto Uran, nacido en el municipio antioqueño de Urrao y quien también tuvo una destacada participación en la actual Vuelta al País Vasco.
Julio Arrastia junto a Ramón Hoyos Vallejo
Quizás Antioquia ha dado tan buenos ciclistas gracias a las buenas bases que dejó el maestro Arrastia, quien se enamoró de Medellín quedándose a vivir en la capital de los paisas, justamente para entrenar a los equipos de ciclismo de Antioquia. Pero también se enamoró de una paisa que conoció en esta ciudad llamada Lucía Uribe –descendiente también por parte paterna de una antigua familia de vascos, los Uribe– con quien se casó y formó una familia compuesta por cuatro hijos medio antioqueños y medio argentinos, pero sobre todo vascos, pues era el elemento que más sobresalía en su tronco familiar.
Sus éxitos como deportista los cosechó en varios países latinoamericanos, y como entrenador los logró dirigiendo a su pupilo antioqueño Ramón Hoyos Vallejo. Su etapa como comentarista la empezó en 1958 cuando se vinculó a las principales cadenas radiales del país, cumpliendo esta profesión hasta su retiro en 1992; época en la que su falta de memoria y su estado de salud le impidió seguir con sus certeros comentarios deportivos.
Finalmente Julio Arrastia se quedó en la ciudad de Medellín hasta el momento de su muerte ocurrida en mayo del 2003, cuando tenía 85 años de edad, dejándonos a los antioqueños una enorme gratitud por su entrega y dedicación a esta su tierra de acogida.
 
 
Autor: Jon Ricaurte