jueves, 21 de julio de 2011

FRASES SOBRE LOS VASCOS EN ANTIOQUIA

Sobre los vascos que llegaron a Antioquia en la colonia

Francisco de Abrisqueta, (1983).
Se ha dicho con razón que los vascos dieron una importante a la riqueza antioqueña que puebla la cordillera central del país, en los departamentos de Antioquia y Caldas. Así lo demuestran los apellidos de tantas familias de la montaña, y la idiosincrasia libre, particularista y tradicional de la sangre de los Aguirre, Alzate, Aranza, Arbeláez, Aristizábal y Arroyave, de los Arrubla, Arteaga, Atehortúa, Avendaño por solo enumerar algunos de los apellidos antioqueños de la primera letra del abecedario.

Luis López de Mesa, (1970).
...Por lo que al inmigrante español, Antioquia le tuvo de buena calidad, del norte de la península en un treinta por ciento mas o menos, con andaluces, castellanos, etc. Ahí fueron gentes de mucha empresa, porque al aislarse en tales desfiladeros, secuestrados del mundo por selvas y lomas abruptas no era aperitivo de pusilánimes.
Esto explica la relativa homogeneidad del pueblo antioqueño en carácter y costumbres: unos centenares de familias, de las cuales más de ciento eran vascongadas, lo formaron en el transcurso de varios siglos.

Livardo Ospina (1967).
Con todos los hidalgueños venidos a este valle, de preferencia vascos, castellanos, extremeños, gallegos, satures, andaluces, en fin montañeses peninsulares.

Fernando González Ochoa (1936 - 1945).
...Esos curas eran vascos fornidos, nobles, corajudos; jamás viles. Quien tomare a mal lo que describo, no entiende lo único bello que ha tenido en humanidad Suramérica: este nido de vascos, Antioquia.

John Alejandro Ricaurte (2008).
¿Qué te une con Euskal Herria? ¿Tienes familia allí?
Mis lazos con Euskal Herria, según parece, son muy antiguos. Lo mismo sucede con casi todos los descendientes de vascos en Antioquia, pues hace ya casi 200 años dejaron de venir masivamente a la región, principalmente por haberse cortado los vínculos coloniales que unían a América y España. Aunque en épocas posteriores vinieron algunos centenares de vascos, éstos no constituyeron una cuantía significativa con respecto al total de la población, como sí sucedió en la era colonial; sin embargo, estos nuevos inmigrantes dejaron obras que bien valen la pena destacar.


Sobre apellidos vascos en Antioquia

Emilio Robledo, (1932).
...No hay menos de un centenar de apellidos del País vasco en Antioquia, cuyos hijos se hallaron como en su propio suelo..., dejaron aquí una dilatada herencia que perdura.

Xavier Santxotena, (2007).
...Un fenómeno que siempre me ha sorprendido es la cantidad de apellidos vascos que hay en este país. En la zona de Medellín principalmente.


Sobre el apellido Aristizábal

Juan Esteban Aristizábal, (2005).

Apellidándote Aristizábal, la txapela vasca te asoma por alguna parte... -Así es. Mis abuelos son todos colombianos, pero descendemos de los vascos que llegaron hace trescientos años a Colombia y se establecieron en Antioquia.

Juan Esteban Aristizábal, (2007).
...Hay cantidad de apellidos vascos por allá. Si vas a Medellín o a la región, sabrás por qué se quedaron: el paisaje es exactamente igual.


Sobre los rasgos que comparten vascos y antioqueños

Joaquín Ospina, (1955).
Hay algo mas parecido al pueblo vasco que el antioqueño?
Que lo digan: el carácter migratorio de sus habitantes, su individualismo feroz, su espíritu de economía y orden, su respeto al padre, su cariño lírico e inasible por la madre, su religiosidad y su alegría por las fiestas del culto. Su fanfarronería más gascona que andaluza, su especialidad en palabras de grueso calibre, en vizcaínos, su tendencia a las apuestas, sus convites campesinos, su capacidad poética y su admiración por las trovas, su belicosidad cuando se les trata en forma áspera, su sensación de personalidad aunque se enmascare en una timidez campesina, su gusto casi vital por el cerdo y sus derivados, su amor casi anatómico a la sensación de libertad. “Lleva el hierro entre mis brazos por que en el cuello me pesa” y en mas que nada se parece al vasco que ha cantado de siglos:
Navarrisco valiente,
Que ni Dios pué con ti,
Y contigo no puede,
Porque Dios te hizo así.
Es el pueblo antioqueño, raza vascongada que va buscando la montaña como la aguja al imán y así va esparciéndose en el territorio patrio, en el abanico de nuestras cordilleras. Con sus docena de hijos, con su tiple y con su hacha, y con su confianza en si mismos, que los hace sentirse estrechos en los lares paternos.


Sobre los rasgos que comparten vascos y antioqueños

Wikipedia, (2008).
Respecto a los vascos, se encuentran semejanzas con los paisas que podrían comprobar la hipótesis de que áquellos hacen parte del ancestro de éstos: son dueños de un espíritu orgulloso y enaltecedor del trabajo duro, poseen un territorio montañoso donde han desarrollado desde siempre trabajos de minería y pastoreo, han alcanzado cierto desarrollo industrial y, en cuanto a la indumentaria, puede notarse la utilización de la boina vasca por parte de los paisas.

Belisario Betancur, (2004).
Yo tengo el honor de exponer puntos de vista de vivencias muy largas, vívidas y vividas en la región de donde yo soy, Antioquia. Allí la población ha estado gradualmente compuesta por gentes descendientes de inmigrantes vascos. De manera que más de un centenar de apellidos corrientes son de inequívoco origen vasco, las costumbres son igualmente, no diré que exactamente trasunto las unas de las otras, pero sí con muchos rasgos similares. Por ejemplo, el ahínco en el trabajo, el apego a la tierra, la religiosidad, el culto de la familia... Y ante todo, el sentido emprendedor, el no arredrarse ante las dificultades sino tomarlas como oportunidades.

Francisco de Abrisqueta, (1985).
Eso del espíritu emprendedor, andariego, fundador, industrioso; eso de la palabra empeñada y la afición al juego; y sobre todo, la religiosidad, la consistencia de la familia y de la alta natalidad, y el empeño autonomista en un marco de montañas pobres y subsuelo rico es exactamente, la descripción real que viajeros, sociólogos y antropólogos han hecho del pueblo vasco.


Sobre la llegada de vascos a las montañas de Antioquia

Luis Miguel de Zulategui, (1950).
Todos los picos y farallones del mundo están repartidos, a partes iguales, entre Euskadi y Antioquia. Vascos y antioqueños tenemos la misma cara, en forma de V. Y para remate, el directorio telefónico de Medellín parece el directorio telefónico de Bilbao: los mismos Londoños, Arangos y Echevarrias…

José Gallego Osorio, (1991).
...encontraron más a su gusto el juego de colinas y ondulaciones de los campos de la Marinilla. Allí encontraron gentes oriundas también de la remota Vizcaya o de Guipúzcoa y Alaba establecidos de tiempo atrás en holgura social y económica.

José Gallego Osorio, (1991).
...Tal vez encontraban en los riscos empinados el recuerdo vivo de sus cumbres y breñas, así como el de sus valles, amplios algunos, angostos y oscuros otros

José Gallego Osorio, (1991).
...Pues Caramanta, indudablemente sin pretenderlo, se concentro una verdadera colonia vasca, a juzgar por la proliferación de los Aguirre, Alzate, Arcila, y Arteaga, de los Arango y Aristizábal, de los Chavarriaga, Echeverri y Galeano; allí los López y Montoya, Obando, Ochoa y Orozco; en Caramanta todo lo Osorio y Ossorio; todo lo Ossa y Salazar: lo Saldarriaga, lo Uribe, lo Valencia; lo Vélez y Zabala.


Sobre el espíritu empresarial antioqueño

Octavio Arismendi, (1966).
Para muchos, la clave de la personalidad cultural del pueblo antioqueño es su ancestro vasco predominante; para otros, el reto del contorno físico en una naturaleza abrupta  y  pobre, complementada con el aislamiento de tres siglos gracias a las poderosas barreras naturales que solo permitieron un débil cordón umbilical con el resto de la República hasta iniciado el siglo XX. Para los demás, lo verdaderamente importante fueron las exigencias de la economía minera que labro el espíritu de aventura, amigo de correr riesgos, el trabajo igualitario, el gusto por las faenas materiales, la necesidad de la asociación de capitales para distribuir el riesgo, etc. No falta quien sostenga que lo ocurrido es simplemente un gran esfuerzo colectivo por demostrar al resto de los colombianos, una cierta superioridad de capacidades, como respuesta al desprecio que en épocas anteriores, ciertos grupos colombianos dominantes, manifestaban por un conglomerado al que juzgaban inferior y retardado culturalmente.


Sobre los gustos musicales que comparten vascos y antioqueños

Luis Miguel de Zulategui, (1940).
...Según Adien Planté, el propio Voltaire definió al pueblo vasco, ascendiente directo del antioqueño, diciendo: “Es un pueblo que, montado a caballo en el pirineo, pasa su vida cantando”. La raza antioqueña, cabalgando sobre los Andes, cruza la vida sin abandonar la lira. Como todos los montañeses de la tierra, domina el suelo bravío entre canciones, se extasía con las armonías y, como todos los pueblos montañeses, ha arrancado a las cortezas de los árboles su chirimía, el instrumento pastoril con que decir a los valles sus cuitas.


Sobre Jesús Arriola

Luis Miguel de Zulategui, (1931).
Orgullo del solar vasco que te vio nacer; digno sucesor de tu tío, el gran maestro Ambrosio Arriola, respetado y admirado hoy mismo en los círculos de la critica, a pesar de la época de decadencia musical en que vivió; dejas bien puesto el nombre de tu patria como artista, y sobre todo como caballero. Tu mejor legado para tus hijos es la enorme responsabilidad que queda sobre ellos, de seguir el ejemplo de tus virtudes cívicas y cristianas, a la vez que la educación que les brindaste, merced a la cual te han honrado e imitado hasta ahora, y seguirán haciéndolo con mayor tesón adelante. 
Y para mi, que en ti tenia al único paisano y amigo confidente, me queda el consuelo de poder contar a la madre patria como sirven y mueren sus hijos fuera de ella, y cuanta es la hidalguía de este pueblo, que así acoge y honra a sus descendientes, los vascos


Sobre Camilo Antonio Echeverry

Juan Camilo Escobar Villegas, (2007).
El origen de su apellido fue motivo para que se asentara por un tiempo, entre la élite intelectual, la idea de que los antioqueños conformaban un grupo aparte porque descendían en su mayoría de los vascos de España.


Sobre Blas de Lezo

Pablo Victoria, (2007)
Lezo era vasco. ¿Hubo muchos vascos en la conquista de América y, luego, en la vida posterior de los virreinatos (comerciantes, soldados, gobernantes, clérigos...)?
-La verdad es que a la pericia navegante de los vascos se debe el mantenimiento del comercio con América por la construcción de buques mercantes y de guerra. Sus marinos fueron destacadísimos en empresas de esta índole, amén de que el departamento (provincia) más próspero de Colombia, Antioquia, se debe a la colonización vasca y a su empuje empresarial.


Sobre los lazos entre Euskadi y Antioquia

Juan José Ibarretxe, (2007).
...es Antioquia, tierra de los vascos también en Colombia y la verdad es que para mí ha sido un honor el cumplir la promesa y ser recibido por su hermano Aníbal Gaviria, gobernador de Antioquia, quien conjuntamente con este pueblo ha dado muestras del cariño que tienen por la sociedad vasca.


Sobre las relaciones entre los gobiernos de Euskadi y Antioquia

Manuel Montero, (2007).
Fue jugosa y completa la visita a Colombia, donde se celebró en particular las "profundas y antiguas raíces que unen a Euskadi y Antioquia".


Sobre el Maiz en Antioquia

Tomás Calderón (1943)
El maíz, en el recóndito proceso de las transmigraciones ha modelado la envergadura regional de sta magna ciudad y en el tropel biológico que avanza por los más ignotos causes de la existencia, participa entonces cada uno de los mínimos gérmenes con misterioso afan de obrero mezclándose solícitos a la formación étnica de algunas ventanas ancestrales abiertas, sin duda, hacia un indómito panorama vasco...”



Luis Miguel de Zulategui, (1950).
Los vascos somos maiceros de allá, de nuestra tierra, y si nos sembramos en la rosa colombiana (como Arriola y yo especialmente), excuso decirle la “maiceritiz” que nos tiene que afectar.
El suelo de Euskadi es helecho y el helecho es la alfombra de Antioquia. Tenemos los vascos nuestras dos arepas, la de miga y la delgada que llamamos borona y talo respectivamente (tela llaman ustedes a la delgada). Maíz es el cultivo de fondo de Antioquia como en Euskadi...


Autor: John Alejandro Ricaurte