jueves, 14 de noviembre de 2013

Los vascos en el centenario del Deportivo Independiente Medellín, 1913-2013

Primer escudo del Medellín
Un grupo de ingleses que trabajaban en la construcción del ferrocarril de Antioquia trajo a principios del siglo XX a Medellín, una ciudad de unos 65.500 habitantes, un curioso deporte al cual se le denominaba futbol. 
Los parroquianos veían con curiosidad como aquellos trabajadores extranjeros, después de culminar sus labores diarias, se reunían en los terrenos baldíos de la ciudad, y una vez allí, divididos en dos grupos corrían como locos detrás de un extraño esférico elaborado con ocho parches de cuero. 
Hacia 1912, estos encuentros se llevaban a cabo en la ciudad principalmente en un campo deportivo que todos llamaban la "Cancha de los Belgas", nombre que se originó por obvias razones, a partir de la nacionalidad de sus primeros propietarios.  
Por estos años varios medellinenses, que entre curiosidad y deseo de copiar esta moda extranjera, pensaron en crear un club organizado que se enfrentara al Sporting, primer club antioqueño fundado por europeos, particularmente por belgas y suizos.

Entre estos entusiastas del proyecto se encontraba Alberto Uribe, quinto descendiente del guipuzcoano Martín Uribe Echavarría. Uribe acompañado de Guillermo Greiffenstein, de padre alemán, y del antioqueño José Luis Jaramillo, realizaron el acto de fundación en noviembre del 2013 del equipo al cual llamaron Medellín Futbol Club.
Gracias a los buenos oficios de Uribe, el equipo constituido, naturalmente con algunos refuerzos extranjeros, pero en su mayoría con jugadores antioqueños, logró enfrentar su primer partido frente a un rival que tenía el sugestivo nombre de "Los Extranjeros", que desde luego estaba conformado por hábiles foráneos de procedencia europea.
Según los resultados del compromiso, un aplastante 11 a 0, los europeos demostraron que poseían grandes habilidades con el balón, sin embargo, la contundente derrota aunque quebrantó las ilusiones de aquellos novatos, al punto que se pensó en acabar con el equipo, sirvió como motivación para continuar adelante ganando experiencia y adquiriendo habilidades con la pelota.
En esta década el equipo realizó giras por el país y ganó sus primeras copas locales como la Copa Jiménez Jaramillo, en 1923. A parte de algunos extranjeros, esta nomina se encontraba formada mayoritariamente por antioqueños, muchos de ellos descendientes de vascos como Lázaro Uribe, Samuel Uribe, Antonio Gaviria, Ignacio Arriola, Pedro Justo Berrío, Gilberto Ochoa y Eduardo Aristizábal. Al final de la década, en 1927, el equipo ya se había convertido en el mejor club de Antioquia, por ello era constantemente invitado a otras ciudades del país a disputar torneos. En estas fechas a parte de Samuel Uribe y Ignacio Arriola, se incorporaron otros descendientes de vascos como Gilberto Ochoa, Miguel Upegui y Jesús Arriola, hermano de Ignacio, ambos hijos del inmigrante vizcaíno Jesús Arriola Besoita y Ormaechea.

Medellín en el 1928. De izquierda a derecha, Ignacio Arriola D., Iván Robledo, Silvio Robledo, Hernando Faciolince, Jesús Arriola D., Carlos Congote, Cipriano Torres, Gonzalo Londoño, Leonardo Arango, Pedro Justo Berrío y Pedro Arango

Al siguiente año, en 1928, el Medellín fue la base que representó al seleccionado antioqueño en los primeros Juegos Deportivos Nacionales, con participación de los hermanos Arriola Ignacio y Jesús –defensa y delantero–, fichados por el equipo Medellín F. C. bajo la dirección técnica del suizo Jorge Herzig. 
Después vino la década de 1930, especialmente recordada por los triunfos que alcanzó el equipo, como subir a la primera categoría en 1933. Cabe destacar que en esta década el club realizó partidos amistosos de carácter internacional con equipos de Costa Rica, Perú, Argentina, Paraguay, Chile y otras naciones del Sur y Centroamérica; pero su mayor hazaña fue la de ganar el campeonato nacional en 1938. En esta década también pasaron varios jugadores que por sus apellidos acusan origen vasco, por ejemplo los jugadores Pedro Luis Uribe, Gustavo Marulanda, Juancho Montoya y Arturo Zuleta, entre otros. 

Medellín Futbol Club 1922
En la década del 50 se hacen visibles igualmente en el equipo los descendientes de vascos, especialmente el emblemático Héctor Echeverri, el jugador con más partidos disputados, un total de 457.
En esta misma década la familia Arriola se vinculó de nuevo al Medellín, ya que en 1953, los empresarios vasco-antioqueños, hijos menores del maestro Arriola, Javier y Alfonso Arriola se hicieron accionistas y dirigentes del “Medellín F. C.”. Fueron los Arriola quienes le cambiaron el nombre por “Deportivo Independiente Medellín” (DIM), nombre que se conserva hasta la fecha. Además, Javier Arriola del Valle, fue presidente de la institución entre 1954 y 1958, fechas en las que obtuvo dos títulos del campeonato nacional, uno en 1955 y el otro en 1957. Después Alfonso Arriola ejerció de presidente desde 1958 hasta 1970, también fue una buena administración, pese a que no se alcanzó ningún titulo del campeonato nacional.
La lista de descendientes de vascos en el DIM –Deportivo Independiente Medellín– que continua hasta la fecha, no es extraña, ni mucho menos ajena para los antioqueños, al punto que los apelativos euskaros más exóticos son vistos como propios de la región. Ello permite observar los estrechos vínculos existentes entre el pueblo vasco y el pueblo histórico antioqueño, como producto de una relación y contacto que se ha mantenido latente por más de cinco centurias, que permea todas sus instituciones y que se manifiesta en sus formas más cotidianas, prueba de ello, la presencia de descendientes de vascos en este primer Centenario del Deportivo Independiente Medellín. 

Autor: Jon Ricaurte