martes, 23 de agosto de 2011

Centro de Estudios Vascos de Antioquia / Siguenos en Facebook

En Antioquia, sucedió la otra cara del fenómeno migratorio vasco-navarro: caracterizado porque comenzó con grandes oleadas de inmigrantes desde mediados del siglo XVII y todo el XVIII, su interrumpción durante buena parte del siglo XIX y su retorno en pequeñas oleadas desde finales del XIX hasta hoy en día.

jueves, 21 de julio de 2011

FRASES SOBRE LOS VASCOS EN ANTIOQUIA

Sobre los vascos que llegaron a Antioquia en la colonia

Francisco de Abrisqueta, (1983).
Se ha dicho con razón que los vascos dieron una importante a la riqueza antioqueña que puebla la cordillera central del país, en los departamentos de Antioquia y Caldas. Así lo demuestran los apellidos de tantas familias de la montaña, y la idiosincrasia libre, particularista y tradicional de la sangre de los Aguirre, Alzate, Aranza, Arbeláez, Aristizábal y Arroyave, de los Arrubla, Arteaga, Atehortúa, Avendaño por solo enumerar algunos de los apellidos antioqueños de la primera letra del abecedario.

Luis López de Mesa, (1970).
...Por lo que al inmigrante español, Antioquia le tuvo de buena calidad, del norte de la península en un treinta por ciento mas o menos, con andaluces, castellanos, etc. Ahí fueron gentes de mucha empresa, porque al aislarse en tales desfiladeros, secuestrados del mundo por selvas y lomas abruptas no era aperitivo de pusilánimes.
Esto explica la relativa homogeneidad del pueblo antioqueño en carácter y costumbres: unos centenares de familias, de las cuales más de ciento eran vascongadas, lo formaron en el transcurso de varios siglos.

Livardo Ospina (1967).
Con todos los hidalgueños venidos a este valle, de preferencia vascos, castellanos, extremeños, gallegos, satures, andaluces, en fin montañeses peninsulares.

Fernando González Ochoa (1936 - 1945).
...Esos curas eran vascos fornidos, nobles, corajudos; jamás viles. Quien tomare a mal lo que describo, no entiende lo único bello que ha tenido en humanidad Suramérica: este nido de vascos, Antioquia.

John Alejandro Ricaurte (2008).
¿Qué te une con Euskal Herria? ¿Tienes familia allí?
Mis lazos con Euskal Herria, según parece, son muy antiguos. Lo mismo sucede con casi todos los descendientes de vascos en Antioquia, pues hace ya casi 200 años dejaron de venir masivamente a la región, principalmente por haberse cortado los vínculos coloniales que unían a América y España. Aunque en épocas posteriores vinieron algunos centenares de vascos, éstos no constituyeron una cuantía significativa con respecto al total de la población, como sí sucedió en la era colonial; sin embargo, estos nuevos inmigrantes dejaron obras que bien valen la pena destacar.


Sobre apellidos vascos en Antioquia

Emilio Robledo, (1932).
...No hay menos de un centenar de apellidos del País vasco en Antioquia, cuyos hijos se hallaron como en su propio suelo..., dejaron aquí una dilatada herencia que perdura.

Xavier Santxotena, (2007).
...Un fenómeno que siempre me ha sorprendido es la cantidad de apellidos vascos que hay en este país. En la zona de Medellín principalmente.


Sobre el apellido Aristizábal

Juan Esteban Aristizábal, (2005).

Apellidándote Aristizábal, la txapela vasca te asoma por alguna parte... -Así es. Mis abuelos son todos colombianos, pero descendemos de los vascos que llegaron hace trescientos años a Colombia y se establecieron en Antioquia.

Juan Esteban Aristizábal, (2007).
...Hay cantidad de apellidos vascos por allá. Si vas a Medellín o a la región, sabrás por qué se quedaron: el paisaje es exactamente igual.


Sobre los rasgos que comparten vascos y antioqueños

Joaquín Ospina, (1955).
Hay algo mas parecido al pueblo vasco que el antioqueño?
Que lo digan: el carácter migratorio de sus habitantes, su individualismo feroz, su espíritu de economía y orden, su respeto al padre, su cariño lírico e inasible por la madre, su religiosidad y su alegría por las fiestas del culto. Su fanfarronería más gascona que andaluza, su especialidad en palabras de grueso calibre, en vizcaínos, su tendencia a las apuestas, sus convites campesinos, su capacidad poética y su admiración por las trovas, su belicosidad cuando se les trata en forma áspera, su sensación de personalidad aunque se enmascare en una timidez campesina, su gusto casi vital por el cerdo y sus derivados, su amor casi anatómico a la sensación de libertad. “Lleva el hierro entre mis brazos por que en el cuello me pesa” y en mas que nada se parece al vasco que ha cantado de siglos:
Navarrisco valiente,
Que ni Dios pué con ti,
Y contigo no puede,
Porque Dios te hizo así.
Es el pueblo antioqueño, raza vascongada que va buscando la montaña como la aguja al imán y así va esparciéndose en el territorio patrio, en el abanico de nuestras cordilleras. Con sus docena de hijos, con su tiple y con su hacha, y con su confianza en si mismos, que los hace sentirse estrechos en los lares paternos.


Sobre los rasgos que comparten vascos y antioqueños

Wikipedia, (2008).
Respecto a los vascos, se encuentran semejanzas con los paisas que podrían comprobar la hipótesis de que áquellos hacen parte del ancestro de éstos: son dueños de un espíritu orgulloso y enaltecedor del trabajo duro, poseen un territorio montañoso donde han desarrollado desde siempre trabajos de minería y pastoreo, han alcanzado cierto desarrollo industrial y, en cuanto a la indumentaria, puede notarse la utilización de la boina vasca por parte de los paisas.

Belisario Betancur, (2004).
Yo tengo el honor de exponer puntos de vista de vivencias muy largas, vívidas y vividas en la región de donde yo soy, Antioquia. Allí la población ha estado gradualmente compuesta por gentes descendientes de inmigrantes vascos. De manera que más de un centenar de apellidos corrientes son de inequívoco origen vasco, las costumbres son igualmente, no diré que exactamente trasunto las unas de las otras, pero sí con muchos rasgos similares. Por ejemplo, el ahínco en el trabajo, el apego a la tierra, la religiosidad, el culto de la familia... Y ante todo, el sentido emprendedor, el no arredrarse ante las dificultades sino tomarlas como oportunidades.

Francisco de Abrisqueta, (1985).
Eso del espíritu emprendedor, andariego, fundador, industrioso; eso de la palabra empeñada y la afición al juego; y sobre todo, la religiosidad, la consistencia de la familia y de la alta natalidad, y el empeño autonomista en un marco de montañas pobres y subsuelo rico es exactamente, la descripción real que viajeros, sociólogos y antropólogos han hecho del pueblo vasco.


Sobre la llegada de vascos a las montañas de Antioquia

Luis Miguel de Zulategui, (1950).
Todos los picos y farallones del mundo están repartidos, a partes iguales, entre Euskadi y Antioquia. Vascos y antioqueños tenemos la misma cara, en forma de V. Y para remate, el directorio telefónico de Medellín parece el directorio telefónico de Bilbao: los mismos Londoños, Arangos y Echevarrias…

José Gallego Osorio, (1991).
...encontraron más a su gusto el juego de colinas y ondulaciones de los campos de la Marinilla. Allí encontraron gentes oriundas también de la remota Vizcaya o de Guipúzcoa y Alaba establecidos de tiempo atrás en holgura social y económica.

José Gallego Osorio, (1991).
...Tal vez encontraban en los riscos empinados el recuerdo vivo de sus cumbres y breñas, así como el de sus valles, amplios algunos, angostos y oscuros otros

José Gallego Osorio, (1991).
...Pues Caramanta, indudablemente sin pretenderlo, se concentro una verdadera colonia vasca, a juzgar por la proliferación de los Aguirre, Alzate, Arcila, y Arteaga, de los Arango y Aristizábal, de los Chavarriaga, Echeverri y Galeano; allí los López y Montoya, Obando, Ochoa y Orozco; en Caramanta todo lo Osorio y Ossorio; todo lo Ossa y Salazar: lo Saldarriaga, lo Uribe, lo Valencia; lo Vélez y Zabala.


Sobre el espíritu empresarial antioqueño

Octavio Arismendi, (1966).
Para muchos, la clave de la personalidad cultural del pueblo antioqueño es su ancestro vasco predominante; para otros, el reto del contorno físico en una naturaleza abrupta  y  pobre, complementada con el aislamiento de tres siglos gracias a las poderosas barreras naturales que solo permitieron un débil cordón umbilical con el resto de la República hasta iniciado el siglo XX. Para los demás, lo verdaderamente importante fueron las exigencias de la economía minera que labro el espíritu de aventura, amigo de correr riesgos, el trabajo igualitario, el gusto por las faenas materiales, la necesidad de la asociación de capitales para distribuir el riesgo, etc. No falta quien sostenga que lo ocurrido es simplemente un gran esfuerzo colectivo por demostrar al resto de los colombianos, una cierta superioridad de capacidades, como respuesta al desprecio que en épocas anteriores, ciertos grupos colombianos dominantes, manifestaban por un conglomerado al que juzgaban inferior y retardado culturalmente.


Sobre los gustos musicales que comparten vascos y antioqueños

Luis Miguel de Zulategui, (1940).
...Según Adien Planté, el propio Voltaire definió al pueblo vasco, ascendiente directo del antioqueño, diciendo: “Es un pueblo que, montado a caballo en el pirineo, pasa su vida cantando”. La raza antioqueña, cabalgando sobre los Andes, cruza la vida sin abandonar la lira. Como todos los montañeses de la tierra, domina el suelo bravío entre canciones, se extasía con las armonías y, como todos los pueblos montañeses, ha arrancado a las cortezas de los árboles su chirimía, el instrumento pastoril con que decir a los valles sus cuitas.


Sobre Jesús Arriola

Luis Miguel de Zulategui, (1931).
Orgullo del solar vasco que te vio nacer; digno sucesor de tu tío, el gran maestro Ambrosio Arriola, respetado y admirado hoy mismo en los círculos de la critica, a pesar de la época de decadencia musical en que vivió; dejas bien puesto el nombre de tu patria como artista, y sobre todo como caballero. Tu mejor legado para tus hijos es la enorme responsabilidad que queda sobre ellos, de seguir el ejemplo de tus virtudes cívicas y cristianas, a la vez que la educación que les brindaste, merced a la cual te han honrado e imitado hasta ahora, y seguirán haciéndolo con mayor tesón adelante. 
Y para mi, que en ti tenia al único paisano y amigo confidente, me queda el consuelo de poder contar a la madre patria como sirven y mueren sus hijos fuera de ella, y cuanta es la hidalguía de este pueblo, que así acoge y honra a sus descendientes, los vascos


Sobre Camilo Antonio Echeverry

Juan Camilo Escobar Villegas, (2007).
El origen de su apellido fue motivo para que se asentara por un tiempo, entre la élite intelectual, la idea de que los antioqueños conformaban un grupo aparte porque descendían en su mayoría de los vascos de España.


Sobre Blas de Lezo

Pablo Victoria, (2007)
Lezo era vasco. ¿Hubo muchos vascos en la conquista de América y, luego, en la vida posterior de los virreinatos (comerciantes, soldados, gobernantes, clérigos...)?
-La verdad es que a la pericia navegante de los vascos se debe el mantenimiento del comercio con América por la construcción de buques mercantes y de guerra. Sus marinos fueron destacadísimos en empresas de esta índole, amén de que el departamento (provincia) más próspero de Colombia, Antioquia, se debe a la colonización vasca y a su empuje empresarial.


Sobre los lazos entre Euskadi y Antioquia

Juan José Ibarretxe, (2007).
...es Antioquia, tierra de los vascos también en Colombia y la verdad es que para mí ha sido un honor el cumplir la promesa y ser recibido por su hermano Aníbal Gaviria, gobernador de Antioquia, quien conjuntamente con este pueblo ha dado muestras del cariño que tienen por la sociedad vasca.


Sobre las relaciones entre los gobiernos de Euskadi y Antioquia

Manuel Montero, (2007).
Fue jugosa y completa la visita a Colombia, donde se celebró en particular las "profundas y antiguas raíces que unen a Euskadi y Antioquia".


Sobre el Maiz en Antioquia

Tomás Calderón (1943)
El maíz, en el recóndito proceso de las transmigraciones ha modelado la envergadura regional de sta magna ciudad y en el tropel biológico que avanza por los más ignotos causes de la existencia, participa entonces cada uno de los mínimos gérmenes con misterioso afan de obrero mezclándose solícitos a la formación étnica de algunas ventanas ancestrales abiertas, sin duda, hacia un indómito panorama vasco...”



Luis Miguel de Zulategui, (1950).
Los vascos somos maiceros de allá, de nuestra tierra, y si nos sembramos en la rosa colombiana (como Arriola y yo especialmente), excuso decirle la “maiceritiz” que nos tiene que afectar.
El suelo de Euskadi es helecho y el helecho es la alfombra de Antioquia. Tenemos los vascos nuestras dos arepas, la de miga y la delgada que llamamos borona y talo respectivamente (tela llaman ustedes a la delgada). Maíz es el cultivo de fondo de Antioquia como en Euskadi...


Autor: John Alejandro Ricaurte

miércoles, 20 de julio de 2011

SONSÓN


Autor: Jorge Robledo Ortíz

En el pico más alto de la estirpe procera
“que cree en Don Quijote y reza en Español”,
con la niebla terciada igual que una mulera
casi dentro del cielo se levanta Sonsón.

Es el pueblo que tuvo la catedral más bella
y más íntimamente lacrada con su Dios.
Un día el campanario sintió templar la tierra
y al caer la campana el cielo se cayó.

De este solar salieron con su tiple a la espalda
los másculos pioneros que fundaron en Caldas
esos pueblitos vascos de savia vertical.

Sonsón es una estrella que por salir de día,
se encontró en el Capiro con recuas de arriería
y a sus constelaciones no quiso regresar.

TIERRA BENDITA

Autor: Jorge Robledo Ortiz

Este barro que sueña y esta voz de arriería
Y esta fe en el ancestro y esta espina que canta,
Vienen desde el principio de un humilde alfarero
Que en su taller de coplas modeló la montaña
Para que Antioquia fuera en los labios del nieto
Fresca como la historia de una antigua tinaja.

Soy limo de ese abuelo, onda de su latido,
Vibración de su angustia, su sangre en resonancia;
Soy eco de un pretérito que esta noche ha venido
A desandar recuerdos por “trochas” de nostalgia,
Y a bendecir la tierra donde aprendí de niño
Que los hombres se mueren al pie de su palabra.

Hace ya muchas fechas yo era un tallo descalzo,
Un golpe de la sangre sobre tierra mojada;
Crecía con las manos llenas de viento libre
Y con los ojos altos de luz americana;
Mi corazón se hizo con arcilla del monte
Y por eso mi canto pertenece a mi raza.

A la raza que un día… de un año ya remoto,
Obedeciendo al temple de su ascendencias vasca,
Crucificó imposibles a golpes de mazorcas
Y se tomó los cielos a golpes de plegarias.
El pueblo que yo canto fue el que sembró en la Gloria
El Himno de Epifanio y el Héroe del Bárbula.

Recordemos un poco: Mi ancestro montañero
Viene desde unos viejos de tan severa estampa,
Que ni el mismo Unamuno pudo lucir el garbo
Con el que ellos lucieron el calor de su ruana
Ni hubo tanta hidalguía en los Tercios de Flandes
Ni nobleza más alta en las Cortes de España.

Esos viejos queridos eran hombres sencillos,
Con una mansedumbre de Orden Franciscana.
Antes de que la aurora encendiera los trinos,
Ya iban selva adentro empujando las hachas
Para que el sol pudiera acariciar la orquídea
Y secar las maderas del tiple y de la casa.

El hogar antioqueño, ese templo que tiene
Sus pilares hundidos en cimientos del alma;
Esa casita humilde con fogón de tres piedras
Y geranios con luna al pie de las ventanas;
Esas cuatro paredes que custodian el sueño
Del amor que se duerme al pie de las enjalmas.

La casa de los Viejos, donde por vez primera
Jugamos con el trompo azul de una esperanza;
Ese techo que tuvo calor para los hijos
Y un silencio de abuela para toda nostalgia;
La casa que una noche se quedó sin bambucos
Porque el padre y el tiple emprendieron la marcha.

Perdonad que esta tarde, en la voz del poeta
No derramen sus vinos los lagares del alma.
Mi voz está de luto porque he visto la tierra
Multiplicando cruces en campos de labranza,
Y porque he comprendido que al hablar de alegría
Un nudo de silencios me ahoga la garganta.

De aquel tiempo pasado sólo quedan recuerdos;
Somos distinta arcilla en una misma patria;
Ya en el campo no cantan, de noche, los labriegos,
Ni el ángelus le atrae su paz a las campanas;
Hemos asesinado el corazón del niño
Y estamos arrullando en su lugar las armas.

Mi voz, en esta fecha, no es la voz del poeta;
Es la oración sencilla que envía la montaña;
Para que los hermanos le supliquen al cielo
Un humilde vendaje siquiera de esperanza.
Que Dios os pague el brillo que le dais al poeta.
Ya que el poeta es sólo un átomo de patria.

martes, 19 de julio de 2011

POEMA AL TIPLE

Autor: Jorge Robledo Ortiz

En esa caja de madera frágil, de cintura de mujer y
anatomía de violín maicero, está el proceso anímico
de una raza invencible, de un pueblo nacido para la
grandeza, para la conquista y el triunfo.

Un tiple fue el compañero de nuestros abuelos cuando
se aventuraron en la selva a sembrar caseríos y a descuajar
el porvenir. En sus cuerdas está la historia de todos los maizales
de Antioquia y del Quindío, de los cafetales que crecen a la sombra
de los yarumos y de las chapoleras en flor; de los arrieros de Bolívar
y del Cauca, de Anserma y de Sonsón, de esos hombres
que se enfrentaban al monte y al camino sin otras armas que un
escapulario, un corazón sin miedo y una frente limpia como sus
apellidos de ascendencia vasca.

Por las cuerdas de un tiple descendían los mineros al
socavón para arrancarle a las entrañas de la tierra
el oro para la argolla de la amada y el resplandor
para la custodia de la iglesia campesina.

Un tiple ha sido el consejero inseparable de nuestros
ingenieros. Ellos saben que antes de nivelar el teodolito,
es preciso apretar las clavijas de ese instrumento que
les ha de recordar la buena fe, el cumplimiento, la
responsabilidad y la entereza de unos viejos cuya palabra
valía más que una escritura.

Cuando un tiple suena, el alma tiene temple de virilidad
y las manos que lo rasgan son callosas y los ojos son
firmes y el gesto es resuelto y el amor es sincero.
Para que un tiple suene con su sabor de casta, es preciso que
esté respaldado por diez generaciones de hachas, que se
estremezca con el recuerdo del abuelo y que se conozca de
memoria todos los senderos de arriería, todas las fondas
camineras, las fatigas del trabajo y las alegrías y penas del amor.

El tiple que descansa en un clavo y recuesta su carga de
bambucos a la blanca pared de la casita campesina, tiene
nuestro mismo apellido y se sabe los nombres de nuestros
seres queridos. Cuando lo tomamos en las manos, nos
parece que acariciamos el cofre de la abuela; la trenza
sin pecado de una novia lejana que se peinaba con la misma
loción con que se peinan la yerbabuena y el tomillo; el rústico
bastón que servía a nuestro padre para apoyar su buena voluntad
y la paz de esas horas en las que Dios llenaba todos los rincones
del alma y la vida era simple y abierta como los corredores,
por donde se entraba el crepúsculo en busca de canciones.

En el tiple están los sueños de los hijos, la juguetona
inexperiencia de los nietos, la oración de la madre, el
retorno del hermano mayor, el canto de un río que se quedó
en la infancia, la copla del arriero, la madrugada de los surcos,
las noches que en Titiribí copaban los socavones para jugarse
al dado una constelación y las serenatas que servían de prólogo
a un nuevo hogar honrado, con manteles humildes, con pan en
abundancia y con la fe colgada como una hamaca entre el crucifijo y los maizales.

lunes, 30 de mayo de 2011

DESKRIBATU GURE HERRIA


Medellin Antioquía probintziaren hiriburua da, Aburrá ibarraren zazpi udalerritako auzokoa da.
Miguel de Aguinaga y Mendigoitia gipuzkoarra izan zen bere fundatzailea, horregatik da Kolonbian euskaldun gehien izan dituen hiria.
2,2 milioi biztanle dauka eta hiriburuaz aparte, herriko ekonomia-hiririk inportanteena da.
Medellin 1.500 metroko altueran kokatzen da eta 2.500 metroko mendiz inguratuta dago. bere klima oso polita eta leuna da, eta betiko udaberriaren hiria goitizenarekin ere ezagutzen da.
Medellin hirian paseatu ahal da, eta bere mendi eta berdeguneetan ere bai.
Baina hirian dibertitzea nahiago duenak Medellínek eskaintza kultural zabala du, adibidez: museoak, antzokiak, azokak, intereseko lekuak, auzoak, arkitektura aberatsa, plaza asko, parkeak eta elizak aurkitu ahal dituzu.
Ezagutu beharreko lekuak honako hauek dira:
Elizak: Basilika Metropolitana Katedrala, San Antonioren Elisa San Antonio Eliza, De la Veracruz Eliza, San Ignacio de Loyola Eliza, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro Eliza, San José del Poblado Eliza, Sagrado Corazón de Jesús Eliza, San José Eliza, San Benito Eliza,
Plazak eta Parkeak: Berríoren Parkea, Bolibaren Parkea, , Botero Plaza, Cisneros Plaza, Oin oinutsen parkea (Parque de los Pies Descalzos), Nagusia Plaza Nagusia, San Antonioren Parkea, Desiraren  Parkea, “Arví” Erregionala Parkea, Juan Pablo II Parkea, Santa Fe Parke Zoologikoa, Iparralde Parkea, Nutivara Plaza, Veracruz Plaza.
Mendixka: Nutivará Mendixka, Volador Mendixka, Picacho Mendixka.
Arkitektura: Urbana Atea, Medellingo Publikoena  Enpresak Eraikin Adimentsua, Trenbidearen Geltokia, Carré Erakina, Vásquez Erakina, Atanasio Girardot Kiroletako Unitatea, Paraninfo Antiokiako Unibertsitatea,  Coltejer Eraikina, Nazional Jauregia, "Rafael Uribe Uribe" Kulturaren Jauregia,  Polita Arteak Jauregia. 
Auzoak: El Poblado, La Floresta, Manrique, Belen, La America, Prado, Buenos Aires, Estadio, Calazanz, Robledo, Las Palmas, San Cristobal, Santa Elena, beste besteak.
Intereseko Lekuak: Medellingo Erakusketak eta Konbentzioak Jauregia, Jesús Emilio Ramírez Udaleko Planetarioa, La Alpujarra Administrazio Zentroa, “La Macarena” Ikuskizunen Zentroa, Paisa Herritxoa, Joaquín Antonio Uribe Lorategi Botanikoa, Metropolitan Trena, Metrocablea, Udal Liburutegi Pilotua, EPM Liburutegia.
Museoak: Antiokiako Museoa, Etxe- Museo Maisua Pedro Nel Gómez Maisuaren Fundazioa, EL Castillo Museoa, Antiokiako Unibertsitatearen Museoa, Arte Moderno Museoa, Miguel Ángel Builes Etnografiko Museoa, Filateliko Errepublikaren Banku Museoa, Gardeliana Etxe Museoa, EPM Interaktibo Museoa. 
Antzokiak: José Gutiérrez Gómez Medellingo Metropolitan Antzokia, Prado Antzokia/Oinustuta Arranoa, “Matacandelas” Antzokia, antzoki txikia, 25 Ordu Antzokia,  Antzokiaren Etxea. 
Azokak: Lorategiaren Azoka, Artisauen Azoka Nazionala, Antiokiako Azoka Handia, Orkidea Nazioarteko Erakusketa, Nazioarteko Jazz Jaialdia, Poesiaren Nazioarteko Festibala.

jueves, 19 de mayo de 2011

LA RELACIÓN VASCO-ANTIOQUEÑA EN LA POESÍA DE ROBLEDO ORTIZ

El Centro de Estudios Vascos de Antioquia invita a participar en el I CONCURSO DE POESÍA "La Relación Vasco-Antioqueña en la Poesía de Robledo Ortiz".
 Un tiple fue el compañero de nuestros abuelos cuando se aventuraron en la selva a sembrar caseríos y a descuajar el porvenir. En sus cuerdas está la historia de todos los maizales de Antioquia y del Quindío, de los cafetales que crecen a la sombra de los yarumos y de las chapoleras en flor; de los arrieros de Bolívar y del Cauca, de Anserma y de Sonsón, de esos hombres que se enfrentaban al monte y al camino sin otras armas que un escapulario, un corazón sin miedo y una frente limpia como sus apellidos de ascendencia vasca. (Poema al Tiple de Jorge Robledo Ortiz)

Jorge Robledo Ortiz fue un destacado poeta antioqueño nacido en 1917 en Santa Fe de Antioquia y fallecido en Medellín en 1990. Robledo Ortiz inició estudios de ingeniería, a los que más tarde declinó por dedicarse a los de Periodismo y Letras (cursados en España), ambas profesiones las ejerció magistralmente durante su trayectoria, sin embargo, fue su obra poética la que más lo dio a conocer en el medio local y nacional.
Con sus poesías Robledo Ortiz participó en numerosos certámenes muchos de los cuales ganó y obtuvo muchos reconocimientos a nivel nacional e internacional. Su obra poética se caracteriza por su pasión por las cosas antioqueñas, sus gentes, historia, cultura y tradiciones.
De vez en cuando en sus poemas Robledo Ortiz dejaba ver su admiración y agrado por aquellos vascos que vinieron a forjar a Antioquia durante la era colonial, de ahí que en varias de sus poesías se nombra la relación vasco-antioqueña para exaltar los más altos valores que por estas vías se habían traspasado a los antioqueños.

De este solar salieron con su tiple a la espalda,
los músculos pioneros que fundaron en Caldas,
esos pueblitos vascos de savia vertical.
(Poema a Sonsón de Jorge Robledo Ortiz)

Por la anterior razón el propósito de este concurso es auspiciar la creación literaria, volver a incluir la presencia de los vascos en las letras antioqueñas, divulgar a nivel internacional el talento literario antioqueño y rendir homenaje al gran poeta Jorge Robledo Ortiz.

El concurso tiene las siguientes bases:

1. Podrá participar cualquier persona de nacionalidad colombiana o extranjera, experto o aficionado a la poesía, siempre que la obra presentada al concurso sea inédita y no haya sido presentada a ningún otro concurso antes de hacerse público el fallo de esta.
2. El género literario del concurso es la poesía la cual podrá ser de temática libre, pero, que este en concordancia con la propuesta del concurso que es la relación vasco-antioqueña. De manera que serán valorados aquellas poesías que incluyan:
A.  Cualquier mención a los gentilicios euskaro, vasco, vascongadas, vascones, euskaldun, vizcaíno, guipuzcoano, navarro, alavés, entre otros.
B.    Cualquier mención o referencia a algún toponímico vasco como Vizcaya, Guipúzcoa Navarra, Alaba, Bilbao, San Sebastián, Hendaya, San Juan de Luz, Lapurdi, entre otras.
C.  Cualquier referencia a elementos de la cultura vasca, deportes, gastronomía, fiestas, música entre otras.
D.  Cualquier mención o referencia algún inmigrante vasco llegado a tierras antioqueñas o algún vasco universal, entre muchas otras posibilidades.
E.     Cualquier comparación entre ambos territorios en cuanto al mapa cultural, humano o geográfico.
3. El premio consiste en la publicación de una antología de poesías sobre temas relacionados con “La presencia vasca en Antioquia”. Por ello se escogerán los mejores poemas que harán parte de la publicación en castellano y con traducción al euskera.
4. Cada concursante podrá enviar un máximo de 3 poesías las cuales incluso podrán ser incluidas en la publicación, si el jurado considera que su calidad y originalidad así lo amerita.
5. Las obras podrán ser enviadas por medio electrónico a los correos centrovascoantioquia@yahoo.es o centroestudiovascoantioquia@gmail.com. A parte de la obra se debe enviar un anexo en el que se hagan constar los datos generales del autor, su lugar de residencia o forma de contacto, así como una breve reseña biobibliográfica.
6. La fecha límite para enviar los originales será el 30 de julio del 2011.
7. El Centro de Estudios Vascos de Antioquia designara una terna de jurados compuesta por un integrante del Centro de Estudios Vascos, un jurado local y otro extranjero.
8. El día 31 de agosto del 2011 se dará a conocer la lista con los poemas seleccionados para la antología de poemas “La Presencia Vasca en Antioquia”.

Parágrafo 1.
Si las obras enviadas resultasen de gran calidad y merecieren la pena su publicación es Centro de Estudios Vascos de Antioquia podría ampliar el número de poesías para publicar o se podría pensar en una segunda antología de poesías dependiendo de la calidad y cantidad de obras que envíen.

Para cualquier pregunta relacionada con el concurso dirigirse a los correos electrónicos:
centrovascoantioquia@yahoo.es
centroestudiovascoantioquia@gmail.com

Aviso Importante 1:
Publicado el 30/07/2011
En vista de que hemos recibido varios mensajes solicitándonos que ampliemos el tiempo para la entrega de los poemas en el concurso, se ha decidido extender el plazo para participar en el mismo hasta el 29 de agosto con el objeto de que más personas puedan participar.


Aviso Importante 2:
Publicado el 25/06/2012
El Centro de Estudios Vascos de Antioquia ha decidido cerrar el I CONCURSO DE POESÍA "La Relación Vasco-Antioqueña en la Poesía de Robledo Ortiz", con el objetivo de abrirlo en una próxima ocasión.
La razón es porque del número total de poesías que recibimos muy pocas cumplieron con los criterios establecidos para el concurso.
Agradecemos la colaboración e interés mostrado en el concurso y esperamos una participación más amplia en una próxima convocatoria.


Centro de Estudios Vascos de Antioquia
Jon Alejandro Ricaurte
David Jiménez
Catalina Fernández


domingo, 6 de marzo de 2011

AFECTOS A LA ANTIOQUIA VASCA

A don Miguel de Unamuno, vasco, le gustaban las cosas antioqueñas, las recorría en las narraciones del genio de la lengua paisa, nuestro Cervantes montañero, don Tomás Carrasquilla. Quien cuando viejo pasó sus últimos años en Santo Domingo, un pueblito enclaustrado en una montaña, con sus sendas lupas que tenía por lentes y su boina vasca.  
Los antioqueños sentimos amor por nuestras cosas, incluso nuestro habla apicoalveolar, el seseo y nuestros vocablos del norte de España son característicos de nuestros pueblos, tal y como decía uno de los padres de la antioqueñidad, Gregorio Gutiérrez, que nació en la Ceja, otro pueblo de Antioquia perdido en alguna de nuestras montañas: "Yo no hablo español sino antioqueño".
Los antioqueños nos alimentamos de una cosa americana llamada maíz, que increíblemente cultivamos desde el nivel del mar, hasta por encima de los 2500 mts de altura. De él sacamos las arepas (los vascos la llaman talo o talua), la mazorca, el chócolo, la torta de chócolo, los buñuelos, la mazamorra, en fin... delicias gastronómicas de estas comarcas.
Tenemos nuestra música, heredada del repentismo y de ciertos aires andinos como el Bambuco, Pasillo y Torbellino, muy emparentados con los vascos por ser el bambuco afín al zortziko y por ser la trova paisa repentismo puro símil al bertzolari en el pirineo. Por eso recordamos a un tal Ñito Restrepo, que nació en Concordia, otro pueblito antioqueño secuestrado por las montañas, selvas y ríos.  
Tenemos los antioqueños nuestro filosofo de cabecera Fernando Gonzales Ochoa, muy amante de lo vasco por sus apellidos, hasta fue cónsul de Bilbao. Aquí le decimos el Nietzsche de Envigado, que es otro pueblo enclavado en las montañas andinas de Antioquia, al cual confundían con un paisano de Pio Baroja por su figura y boina vasca.  
Somos gente trabajadora, ello nos viene de los abuelos pues como decía el intelectual Luis López de Mesa, nacido en Donmatías, otro pueblo moldeado por las montañas: “al aislarse en tales desfiladeros, secuestrados del mundo por selvas y lomas abruptas no era aperitivo de pusilánimes”. Sino que lo digan las manos de nuestros abuelos melladas por apretar el hacha, por descuajar la montaña y volverla sembradío para sus sustento.
Por eso el trabajo se volvió un valor de cada antioqueño no por el simple hecho de hacer dinero como nuestros antagonistas nos calumnian, sino, como medio de dominar la abrupta naturaleza y construir bienestar para nuestras familias.
Aún así, la generosidad antioqueña alcanza hasta para ser solidarios con los demás, sino que lo diga la madre Laura Upegi Montoya, vasca por punta y punta, quien abandonó su vida de lujos para dedicarse a los menesteres divinos y a los más pobres.   
La naturaleza ha formado el carácter y modo de ser antioqueño, ello, gracias a nuestra caprichosa geografía, esas montañas, selvas y ríos. Por eso los antioqueños tenemos una relación especial con el agua, con el árbol y con el monte, con todos los animales y bichos que allí habitan.
De igual forma, en el paisaje vasco predominan los valles encajados en montañas, tal y como en Antioquia donde los Andes se alzan majestuosos. Y es que estas montañas no nos las pusieron de adorno, por donde quiera que uno mire se topa con estas peñas, por algo a  Medellín, otro pueblo rodeado de montañas, le dicen la capital de la montaña y al antioqueño para ofenderlo le dicen montañero, pero que orgullo nos produce esa palabra.  
Estas abruptas montañas, impenetrables selvas y ríos han obstaculizado nuestro horizonte y nublado nuestra visión del exterior, quizás por eso es que todavía hay gente que cree que Antioquia es lo mejor que se ha hecho en toda la civilización.  
Por último, quisiera contarles lo que significa para nosotros la palabra "libertad", el poema del Loco Epifanio, que nació Yarumal, otro pueblo arrebatado de la civilización por una pila de montañas, su grito de libertad a modo del “irrintzi” vasco, fue tomado como himno de Antioquia por representar nuestro clamor de libertad, tal y como se hizo en los fueros de Vizcaya. Y es que no puede haber palabra más bella y noble que Libertad y no puede haber un amor más honroso que a Dios, a la familia y al terruño que nos vio brotar.

miércoles, 19 de enero de 2011

Guipuzcoanos más importantes en la historia de Antioquia


Lista de algunos de los guipuzcoanos más importantes en la historia de Antioquia que se han destacado desde la colonia hasta nuestros días. 

Siglo XVI
Pedro de Nafarmendi, Villa de Goybar, Guipúzcoa.
Lope de Olano, Azcoitía, Guipúzcoa.
Juan Perez, Mutiloa, Guipúzcoa.

Siglo XVII
Jerónimo de Aganduru y Morris, Villa De Orrio Guipúzcoa.
Miguel de Aguinaga y Mendigoitia, Eibar, Guipúzcoa.
Juan de Alzate, San Sebastián, Guipúzcoa.
Juan de Arbelaiz, Castillo de Irun, Guipúzcoa.
Sebastián de Aristiqueta, San Sebastián, Guipúzcoa. 
Gregorio de Astigarreta, Tolosa, Guipúzcoa.
Antonio Elorza Urdinola, Guipúzcoa.
Juan Bautista Isaza Goyenechea, Rentería, Guipúzcoa.
JuanVergnazo Gambo, Salinas de Leniz, Guipúzcoa.
Pedro Echeverri Eguía y Viasi, Fuenterrabía, Guipúzcoa.
Pedro Pérez de Aristizabal, Vergara, Guipúzcoa.
Gabriel de Galarza, Guipúzcoa.
Juan de Ibargüen, Guipúzcoa.
Domingo de Iturriga Aganduru, Villa de Orrio, Guipúzcoa. 
Antonio de Lezeta, Eibar, Guipúzcoa.
Juan de Uribe Echavarría, Santa Eulalia de Bedoña (Valle De Leniz), Guipúzcoa.
Martín de Uribe Echavarría, Santa Eulalia de Bedoña (Valle De Leniz), Guipúzcoa.
Vicente de Uribe Echavarría, Santa Eulalia de Bedoña (Valle De Leniz),  Guipúzcoa.

Siglo XVIII
Sebastián de Aristizábal Gorriaga, Villa De Armería, Guipúzcoa.
Antonio de Eyzaguirre, Villa de Oñate, Guipúzcoa.
Antonio Lalinde, Lezeta (Eibar), Guipúzcoa.           
Juan Prudencio Marulanda Isaspiribil, Villa de Escoriaza, Guipúzcoa.
Antonio de Yarza, Guipúzcoa.
José de Yarza, Guipúzcoa.
Jose Maria de Aranzazu, Guipúzcoa.
Ventura de Arbelaez, Guipúzcoa.
Ignacio de Arriaga, San Sebastián, Guipúzcoa. 
Manuel Olano, Guipúzcoa.
Antonio Vásquez de Mondragon, Guipúzcoa.

Siglo XX
Manuel Alzate Vizcarguenaga, San Sebastián, Guipúzcoa. 
Juan Antonio Irazusta Munoa, Tolosa, Guipúzcoa.
Jesús Irazusta Muñoz, Tolosa Guipúzcoa.
Antonio Duende Uname, Azcoitia, Guipúzcoa.
Vicente Flumencio Galicia Arrue, Tolosa, Guipúzcoa.
José Miguel Larrañaga, Eibar, Guipúzcoa.
Imaz Eusebio Arruabarrena, Ordizia, Guipúzcoa.
Enrique Sarasola, San Sebastián, Guipúzcoa.
Simón Sarrazola, Baliarrain, Guipúzcoa.