domingo, 20 de diciembre de 2020

Los vascos en Antioquia durante el reinado de los borbones

Vasco franceses en Antioquia




Vascos del “Pays Basque Nord” en Antioquia en el siglo XVIII
    
   Siguiendo estos análisis relacionales podemos encontrar algunas características poco visibles y casi nunca analizadas dentro de las cadenas migratorias que se presentaron en Antioquia. Por ejemplo, resulta bastante atípico toparse con individuos provenientes del País Vasco-Francés o “Pays Basque Nord”, no obstante, podemos encontrar en la región algunos individuos que presentan una conexión por origen o nacimiento con las provincias vascas al norte del Pirineo.
    En Antioquia la presencia francesa en la época de dominación española ha sido poco estudiada y valorada por los investigadores sociales. Posiblemente su incremento en todo el continente estaría relacionado con el ascenso de la casa francesa al trono español y con la expansión de la migración francesa a las Antillas, siendo la última década, con la expulsión de los petit blanc de Sain Domingue por la revolución, su mayor periodo de ingreso a Hispanoamérica. Pero también gracias al entramado histórico que tradicionalmente habían construido los vascos de ambos lados del Bidasoa.
    Respecto a los vasco-franceses es necesario aclarar que en esta investigación se tiene una visión más amplia, tanto en su dimensión espacial como humana, de lo que se considera el País Vasco-Francés, es decir la conjunción actual de las tres provincias francesas de Lapurdi, Suberoa y Baja Navarra. Esto porque encontramos ascendencia vasca y relaciones (parentales, asociativas y comerciales) en otras comarcas de frontera, no muy bien definidas, con procesos históricos dispares, y que tienden más a crear líneas divisorias y limitantes, en vez de puentes de unión. En este sentido, se toman como propias las palabras de Jon Juaristi, en su “Historia mínima del País Vasco”, en el que define que:

Desde la Edad Media hasta el siglo XVIII, por vascos hay que entender a los naturales de la región aquitana, tanto a los de los actuales territorios vascofranceses, como a los de Bearn, las Landas, Bigorre y el valle de Garona. En las diferentes variedades del gascón, dialecto occidental de la lengua occitana, sus hablantes se siguen denominando a sí mismos “vascos” (gascou, bascou) como lo hacía Michel de Montaigne, que se definía –en latín– como Gallus Basco (galo vasco, forma retórica de decir vascofrancés). Los naturales de los territorios vascofranceses propiamente dichos se llamaban a sí mismos vascos tanto cuando se expresaban en patois como cuando lo hacían en eusquera (bascoac, atestiguado ya en las Linguae Vasconum Primitiae, de Bernard Dechepare, 1545). No así los de la Navarra española y las Vascongadas, que comenzaron a hacerlo mucho más tarde.
    Comparado con la era borbónica se observa un leve incremento de sujetos de este origen, en parte, como se ha mencionado, ocasionado por el giro hacia una dinastía compartida entre los dos países que posibilitó la llegada de individuos del otro lado del Bidasoa. El incremento es general para el resto de los franceses en todo el continente pues este es también un siglo de expansión del colonialismo francés en América, con la creación de Saint Domingue, la Luisiana en el Norte, la Guyana y algunos sitios más de asentamiento francés en el continente, unos ilegales y otros tolerados. En el caso de Antioquia, aunque es minúscula la colonia francesa, se tienen registro de algunos individuos de este origen que hicieron presencia en estas montañas, entre los que se observan raíces del pueblo pirenaico por descendencia o nacimiento.
    Quizás el más importante de ellos fue Gaspar de Guiral y Urrutigoyti, pues llegó a detentar el cargo de gobernador de Antioquia y prestó importantes servicios a la Corona de Castilla. Las raíces vascas son más que evidentes por sus apellidos de indudable procedencia euskara y principalmente por haber nacido en Oloron, provincia de histórica presencia vasco-navarra. Guiral, pese a haber nacido en una patria extranjera, es decir, por fuera del Imperio español, se le consideró no sólo como navarro histórico, sino que estuvo integrado al país al servicio de la Corona española. Por esta y otras razones no se descarta su inserción en una red clientelar y de paisanaje que se extendió mucho más allá del Bidasoa y trajo como consecuencia la migración de otros franceses de la zona pirenaica.
    Tiempo después, a finales del siglo XVIII, aparecen varios sujetos de nación francesa a quienes se les puede vincular con las provincias vascas pirenaicas y con la antigua Gascuña, ahora integrada a la región Aquitania: territorio histórico donde ha vivido el pueblo vasco al lado norte del Bidasoa. Estos individuos portaban apellidos como Sajus, Ambila, Bercarte y Lafaurie.
    El primero de ellos migrado en orden cronológico fue Miguel de Sajus o Sayus, tomado por francés, sin más datos de origen o nacimiento, quien aparece en 1779 en Antioquia como trabajador en las cajas de contaduría, devengando un sueldo de 225 castellanos por el oficio de maestro sacador. Este individuo se ha incluido en esta investigación por ser su apellido típico de zonas de presencia vasca en Francia como: Bigorre, Oloron-Sainte-Marie: Gère-Belesten, Lucq-de-Béarn, Lahourcade, Géronce y Verdets.
    Por su parte Pedro de Ambila se sabe que fue un comerciante francés que se radicó primero en la provincia de Cartagena y posteriormente en la de Antioquia. Al igual que el anterior su apellido es tenido por vasco en este trabajo pues es muy común en la comuna de Arette, perteneciente al distrito de Oloron-Sainte-Marie, en el departamento Pirineos Atlánticos.
    Sobre el siguiente individuo el genealogista decimonónico Celedonio Trujillo indico que se llamaba Miguel Bucli Becarte, que era un insigne médico, que realizó su testamento en 1807 y que había nacido en lo reinos de Francia sin dar más datos de sus orígenes. Sobre sus padres, Santiago Bucli y Josefa Vecarte, indica que eran vecinos y no naturales del puerto de Burdeos, ciudad perteneciente a Gascuña, situada en el borde de las Landas a 170 km de Biarritz. La conexión vasca se hace evidente por su apellido materno Becarte, el cual denota raíces euskaras, por tanto, es probable inferir su nacimiento o vínculo con las comarcas vascofrancesas.
    El apellido Lafaurie fue traído primero a la costa Caribe y posteriormente a provincias del interior como Antioquia por los descendientes de Pedro Lafaurie Canales, un francés que se estableció en Haití y de allí se trasladó a Cuba el 13 de marzo de 1783, lugar donde se casó con Rafaela Antonia de Sierra. Sus padres eran Jean Lafaurie y Jeanne Canales, oriundos ambos de la ciudad de Hortes, provincia de Biax, Francia. Sobre los orígenes vascos de esta familia afirman los genealogistas vizcaínos Kerexeta y Abrisqueta lo siguiente:

Lafaurie. La familia de Lafaurie descendía de Juan Lafaurie, señor de la casa Ourdin, en Saint-Palais, Euzkadi Norte, abogado y notario real que fue veedor de Saint- Palais en 1668. Juan Lafaurie dejó de una alianza desconocida dos hijos: 1) Juan Lafaurie, notario real, cuyo hijo igualmente llamado Juan, notario real, casado en 1704 con la noble María de Garat, no tuvo más que hijas; 2) Arnaud Lafourie, notario real en Lekunberri, adquirió en 1739 la casa noble de Socarro por la cual fue admitido en 1745 en los Estados de Nabarra en el cuerpo de la nobleza.
    Durante la época de la Independencia, Pedro Lafaurie tuvo contacto con los empresarios Francisco Montoya –descendiente de alaveses– y el riojano Pedro Saenz Minguez en las Antillas cuando Montoya se encontraba camino al exilio en Jamaica. Es posible que a partir de este momento se iniciara una relación con el vasco-francés que hizo posible que sus descendientes se radicaran en Tierra Firme, en especial en Santa Marta, Cartagena y Antioquia.
    Igual que los anteriores, el mismo fenómeno de migración vasco-francesa se observa en otros sitios de frontera, sobre todo del lado español. Lo anterior porque se encuentra una cantidad importante de individuos que habían nacido en provincias cercanas como Burgos, La Rioja y Cantabria, pero que por sus apellidos euskaros acusan vínculos de nacimiento o parentales con las provincias vascongadas y Navarra.

Extracto tomado del libro LOS VASCOS EN ANTIOQUIA EN LA ERA BORBÓNICA (1700-1800): SUS REDES MIGRATORIAS Y PARTICIPACIÓN EN LA SOCIEDAD, POLÍTICA Y ECONÓMIA.

lunes, 2 de noviembre de 2020

Aniversario 345 de la fundación de Medellín

    
Miguel de Aguinaga

    El 2 de noviembre la ciudad de Medellín cumplió 345 años desde que fue fundada o elevada a la categoría de villa por el eibarrés Miguel de Aguinaga y Mendigoitia, cuando ejercía su cargo como Gobernador de Antioquia. 
    Al parecer el proceso de erección de la nueva villa ya se venía adelantando durante la gobernación del alavés Francisco de Montoya y Salazar, pero fue a Miguel de Aguinaga a quien le tocó hacer la ceremonia oficial. 
    Miguel de Aguinaga nació en 1634 en la Villa de Eibar, en Guipúzcoa, fue bautizado en la Parroquia de San Andrés Apóstol un 15 de noviembre de 1634. Sus padres fueron Miguel de Aguinaga y María Mendigoitia. 
    Según los documentos Miguel de Aguinaga realizó el viaje a América y tomó posesión del cargo de Gobernador de Antioquia, en el llamado Nuevo Reino de Granada. La villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín fue erigida el 2 de noviembre de 1675, en honor al conde de Medellín, quien era el Presidente del Consejo de Indias y uno de los que más interés presentó por esta fundación. 
    Después de la ceremonia oficial de erección el vasco Miguel de Aguinaga levantó un censó de la ciudad en donde se encontraron 158 familias, unos 3.500 habitantes aproximadamente. 
    Miguel de Aguinaga también instaló el primer cabildo o ayuntamiento y consagró como patronos de la nueva villa a San Juan Bautista y a Nuestra Señora de la Candelaria. 
    Su mandato perduró hasta 1679, después según parece se marchó a Sevilla donde permaneció hasta su muerte. 

Autor: Jon Erreka

viernes, 9 de agosto de 2019

DE VIAJES POR EL MUNDO. INVITADO PAÍS VASCO



"DE VIAJES POR EL MUNDO". INVITADO PAÍS VASCO: MÚSICA, GASTRONOMÍA, CULTURA Y DANZAS

4:00 p.m. Conferencia: “Nuestros ancestros vascos: el pueblo europeo más antiguo”
Profesor José Miguel Ramírez
4:45 p.m. Muestra de gastronomía vasca
Chef Sahara Velázquez
5:15 p.m. Música vasca
Grupo “Txakoli”
6:00 p.m. Conferencia y exposición fotográfica: “Inmigrantes vascos en Antioquia”
Historiador John Alejandro Ricaurte
6:45 p.m. Danzas vascas
Grupo Macondo
7:15 p.m. Música vasca
Trio “Kordazero”

Fecha: Viernes 9 de Agosto del 2019
Hora: de 4:00 a 8:00 p.m.
Lugar: Pasaje de la Alcaldía de Envigado
Invitan: Centro de la Cultura Vasca Gure Mendietakoak
Centro de Estudios Vascos de Antioquia


sábado, 23 de febrero de 2019

Cinco inventos que se creen los vascos traspasaron en Antioquia

Sin duda los vascos han sido uno de los pueblos que constituyeron o formaron la antigua provincia de Antioquia que más han sido aclamados y publicitados, a ellos se les atribuyen el haber influenciado muchos de los elementos más característicos de la cultura, folclor y personalidad histórica antioqueña: emprendimiento, espíritu de aventura, palabra empeñada, energía creativa, frugalidad, sistema matriarcal y afición al canto, al juego y las apuestas. 
Algunas de estas características son comunes entre pueblos que tienen, en el día a día, que vencer los obstáculos de la imponente naturaleza: ríos, selvas y montañas, aunque también en algunas ocasiones puede tratarse de la tendencia a la grandilocuencia y exageración que es característica en esta región, pero también, como coincide la mayoría, se trata de reminiscencias que los vascos dejaron en su paso por estas comarcas fundadas en las ásperas y empinadas cumbres de los Andes. 

Lo cierto es que entre tópicos inverosímiles y otros más creíbles sobre los vascos, su herencia y traspaso a la región, en las letras antioqueñas de finales del siglo XIX y principios del XX se ha escrito y hecho mención sobre este pueblo suspendido en el tiempo y espacio: sea por su idioma arcaico y por su anclaje a los montes y valles pirenaicos colindantes con el bravo mar cántabro, que de ola en ola golpea con fiereza la costa formando el golfo de Vizcaya.

En especial causa curiosidad pensar en algunos elementos que se atribuye su introducción en Antioquia fue hecha por los vascos.

1. El Limón. No es de extrañar por todo lo anterior que se piense que en Antioquia fueron los vascos quienes introdujeron frutos como el limón, al menos en la opinión del escritor y periodista Benigno Gutierrez, al afirmar lo siguiente: 

"Por mi parte, rindo homenaje de gratitud al desinteresado hispano que nos trajo el Limón, para que fuera “casi una botica” en nuestro suelo, como asegura Posada Arango. Vale este árbol más, para mí, que las hazañas de Belalcázar y Robledo quienes turbaron el silencio de estas soledades vírgenes con el estruendo de sus armas y las obscurecieron con sus odios. Con el Padrenuestro y la Salve, nos trajeron los viejos vascos las naranjas, los limones, las cerezas, las manzanas, los duraznos… ¡Yo los bendigo!". Benigno A. Gutiérrez, Flora sonsonesa (1928).

2. El bambuco y la trova paisa: Se cree que los vascos trajero a estas montañas su aires musicales y su pasion por el canto, por esto no es descabellado que se haya comparado a los trovadores paisas con los bertzolariak y el bambuco antioqueño con el zortzico. Al menos así creía el músico Luis Zulategi cuando indicó que 

"Tenemos (en Antioquia) nuestra música, heredada del repentismo y de ciertos aires andinos como el Bambuco, Pasillo y Torbellino, muy emparentados con los vascos por ser el bambuco afín al zortziko y por ser la trova paisa repentismo puro símil al bertzolari en el pirineo. Por eso recordamos a un tal Ñito Restrepo, que nació en Concordia, otro pueblito antioqueño secuestrado por las montañas, selvas y ríos".  Luis Zulategi (1921).
3. 

martes, 18 de diciembre de 2018

Feliz Navidad y Próspero Año 2019



Gracias por tenernos como una segunda casa o familia!!!. Pedimos a Dios que bendiga sus hogares, les regale salud y vitalidad. Estamos felices de contar con cada uno de ustedes en este gran equipo y por eso les deseamos de todo corazón muchas felicidades en esta Navidad y en este Nuevo Año 2019, en el que esperamos seguir contando con todos ustedes. 
Les desean: Centro Vasco Gure Mendietakoak y Centro de Estudios Vascos de Antioquia